La Navidad en Valledupar tiene un evento que marca el inicio de la temporada: el desfile del Colegio La Sierra. Este año, bajo el lema “Érase una vez”, las calles de la ciudad se transformaron en un cuento de hadas viviente. Más de 600 estudiantes, convertidos en artistas, desfilaron por la carrera novena desplegando coreografías y vestuarios de ensueño. La temática fusionó la magia de los cuentos infantiles clásicos con la tradición del pesebre, creando un espectáculo visual que cautivó a las familias vallenatas.
Detrás de la fantasía hay un impacto real en la ciudad. El desfile se ha convertido en un motor económico que moviliza a diseñadores, coreógrafos y comerciantes locales. La elaboración de las carrozas, destacadas por su compromiso ambiental al usar materiales reciclables, es muestra de la creatividad y conciencia ecológica de la comunidad educativa. Es un evento que va más allá de lo escolar para convertirse en patrimonio de la ciudad, un regalo que la institución le hace cada año a Valledupar.
La masiva asistencia de público confirmó que este desfile ya es una tradición arraigada. Restaurantes y comercios del sector se beneficiaron del ambiente festivo, demostrando que la cultura es también desarrollo. Entre luces, música y disfraces, el Colegio La Sierra logró una vez más unir a la ciudad en torno a la alegría de la Navidad, recordándonos la importancia de mantener viva la capacidad de soñar y celebrar en comunidad.
